*NARRA HARRY*
Y ahí estábamos de nuevo, discutiendo como siempre, gritándonos cuando a mi mas que eso me apetecía besarla. ¿Que cómo había empezado la pelea? Pues ni idea, por otra tontería cualquiera.
¿Por qué no me creía de una vez? ¿Qué más tenía que hacer? Estaba harto. Siempre con lo típico de 'Harry es un mujeriego, Harry no quiere a las chicas, Harry las utiliza como pañuelos...'.
¿Pero por qué no me dejan en paz de una vez? ¿Por qué no aceptan que he encontrado una chica a la que que quiero, con la que quiero estar, y que ha conseguido enamorarme en poco tiempo?
Aunque claro, primero me tenía que creer esa chica para que me creyesen los demás.
Baajron Niall y María corriendo, que según Lidia estaban teniendo una charla tipo padre-novio.
- ¿Qué pasa? - dijo casi gritando Niall al vernos.
- Otra vez... - dijo Eleanor.
- ¡Qué el Styles es un gilipollas integral! - dijo Megan.
- Explicamos por qué, eh, a ver.
- Ya chicos, ya. Dejad de discutir, joder, que se supone que estamos aquí para pasarlo bien. - dijo Cris.
- ¡Pues porque eres un mentiroso, que juega con las chicas cada dos por tres! - Megan hacía caso omiso de lo que decían.
- Megan, ya vale, ¿no? ¿Cómo crees que se siente Harry al no creerle? - dijo Liam.
- Mira, ya estoy harta, tú - dijo Lidia señalando a Megan - te olvidas de él, y tú - apuntó hacia mí - te olvidas de ella.
- Mejor, solo me está trayendo problemas... - dije por lo bajo, creyendo que nadie lo había oído.
Pero para mi desgracia Megan sí lo hizo y se me acercó con la cara más enfurecida que nunca y me pegó una gran bofetada en la mejilla.
Me quedé de cuadros. No me dolía más la hostia que me había dado, sino toda la ira que había tras aquel golpe.
Entonces ya no pude más y salté.
- ¡Megan, te vas a quedar sola por la vida, te van a dar de palos en ella y todo por juzgar a las personas como te trae al fresco! ¡Siempre con esa postura de 'soy más dura que nadie, nada me importa y por supuesto nunca voy a querer a un chico porque me va a hacer daño siempre'! ¡Y que sepas que siempre, y digo siempre, habrá algo que te moleste de la persona a la que quieres, y que eso puede hacerte daño, porque no hay cosa buena sin algo malo en la espalda! ¡Y ya estoy harto tío! ¡Dices que te ha hecho mucho daño! ¿Pero tú qué? ¡Despreciándome cada dos por tes, diciendo que te doy asco, criticando cada cosa que hago ahora! - Megan se dio la vuelta y empezó a andar - ¡Mírame cuando te hablo al menos! - grité más fuerte que nunca, pero no se dio la vuelta - Va, esto ya es el punto definitivo. Te vas a quedar sola, solo eres una mimada, una maldita niña de mamá.
Megan se paró, se giró y me miró con los ojos rojos e irritados.
- Sí, Harry, tienes razón. Solo soy una maldita niña de mamá.
Se dio la vuelta y echó a andar hacia el jardín.
- Dios, Harry, ¿no había otra forma de decírselo? - me dijo Bibi.
- ¿Pero el qué?
- Harry, - dijo Lidia - Su madre está muerta. - me quedé de piedra.
- No, no, no. ¿Es una broma? - me miraron las chicas serias - ¡Joder! ¿Y por qué no me lo había dicho?
- No lo sé, no le gusta contar sus cosas íntimas.
- Mierda, mierda, mierda, la he cagado. 'Niña de mamá'. Es que soy gilipollas, no tendría que haberle dicho eso. ¡Joder! - todos me miraban expectantes. - Voy a buscarla - dije decidido. Salí al jardín, dispuesto a encontrarla.
*NARRA MEGAN*
Puto Harry. ¿No había otras palabras? ¿Tenían que ser justo esas?
Me alejé de la casa y me fui hacia el bosque. Empecé a andar hasta que encontré una hamaca colgada del tronco de dos árboles, donde justo si te tumbabas, podías ver todo el cielo estrellado. Que bonito era España, o al menos por lo que había visto, el cielo que se veía.
Dios, quería estar con Harry, quería creerle, es más, le creía, pero algo me echaba atrás. ¿El qué?
'Ahora te necesito más que nunca, mamá' pensé.
Joder, la echaba de menos. Ella siempre estaba conmigo, me consolaba, cuando la decía que las niñas del colegio se metían conmigo por no ser la típica niña rosa y cursi.
Ella estuvo ahí para siempre, a mi lado, cuando la necesitaba, hasta que se fue.
Empecé a cantar la canción de 'Stole my Heart'. No sé porque esa canción me parecía la más idonea en ese momento.
Pronunciaba las palabras de la canción tristemente, sin gracia, entre alguna que otra lágrima, mientras miraba el cielo estrellado que se abría ante mí.
- Just one look... And I saw your face...Fell in love...
- Take a minute girl, steal my heart tonight - dijo una voz cerca mío.
Una voz que me había enamorado día sí y día también, que me cautivaba, que me había hecho reir pero también llorar. Una voz grave, la misma que a veces me cantaba por la noche para quedarme dormida, la misma que me había hecho tanto daño.
- Megan, ¿por qué no me lo dijiste? - me dijo Harry.
- No quería que sintieses compasión ni pena por mí. - se sentó al lado mío en la hamaca haciendo que se desequilibrase un poco el peso.
- Eso nunca. Pero deberías habérmelo contado. Es que no me hago la idea de cómo te habrías tenido que sentir cuando te lo he dicho.
No contesté. Me quedé callada mientras él se tumbaba al lado mío en la hamaca.
- Harry - empecé diciendo - te quiero.
Él se me quedó mirando con sus ojos verdes, y por un momento iba a desistir, pero no.
- Pero esto no tiene sentido. - dije, y él cambió la forma de mirarme, ahora su mirada estaba vacía - Peleamos por cosas que no nos llevan a ningún punto, que solo hace que molestemos a los demás, que haya una tensión constante. No podemos seguir así, pero tampoco podemos volver juntos. Nos hemos dicho demasiadas cosas como para echarnos atrás. Y además, para volver a ser novios, porque sí, nos comportábamos como novios a pesar de todo, tendríamos que tragarnos ambos nuestro orgullo. Y como que eso es muy difícil Así que Harry, por mucho que me duela, sigamos cada uno con lo nuestro, pasemos página. Fue bonito mientras duró pero ya ha acabado.
Me costó Dios y alma decir todo eso. Harry seguía mirándome. Notaba la desesperación en su mirada, la tristeza. Me pasó un brazo por los debajo del cuelo y me dio un pequeño beso en la frente.
- Tú no fuiste solo una más, Megan - me dijo mientras me dejaba arropar por el sueño.
*NARRA LIDIA*
- Venga, vístete que te voy a llevar a un sitio.
- ¿Y los demás?
- Ya les veremos después.
- No me fió. A lo mejor me llevas a un callejón oscuro y vendes mis órganos.
- Jajaja, eres imbécil. - cogí mi ropa y me metí en el baño.
Cuando salí, él ya estaba cambiado, me había doblado el pijama, y había hecho la cama y todo. Jope, yo quería un marido así.
Me acerqué a él y le di un beso.
- ¿A dónde vamos? - me preguntó.
- Ya verás.
Bajamos a la cocina y nos encontramos a Cris, Nere y Javi desayunando ahí.
- Buenos días princesas, - dije en español a las chicas dándolas un beso en la mejilla - y príncipe - también saludé a Javier. - ¿Habéis visto a Marry?
- Que va - dijo Cris - no los veo desde anoche.
- ¿Creeis que han vuelto? - preguntó Nere.
- Nobody knows. - dije mirando a Niall sabiendo que esa fue una de la canciones que cantaron en The X Factor, y me sonrió. - Oye, nosotros nos vamos. Nos veremos esta noche después del programa y nos vamos por ahí, ¿vale? ¡Que hoy es Halloween!
- ¡SÍ! - gritaron las chicas.
- Pues vámonos - cogí de la mano a Niall. - Adiós chicos.
Salimos de casa y fuimos hacia la salida. Le dije a Niall que se pusiera unas gafas de sol y la capucha, para que no le reconocieran, y también lo dije para reírme un poco de él, que estaba muy gracioso, pero eso era irrelevante.
Fuimos hasta una parada de bus y en unos minutos vino. Subimos y esperamos a que llegase a nuestro destino.
*NARRA MEGAN*
- Buenos días - me dijo Harry sonriéndome. ¿Cómo podía sonreír después de todo lo de ayer?
- Buenos días- contesté secamente.
Habíamos dormido los dos en aquella hamaca, uno al lado del otro, pegados, cuerpo con cuerpo, oliendo su aroma. Genial, buena forma de pasar página.
Fuimos andando hasta la casa y entramos en la cocina, donde estaban Nere, Cris, Javi, Bea, Liam, Bibi, Eleanor, Louis, y Zayn.
- Anda, si ya no se gritan. - dijo Louis sonriendo.
- Hemos hecho una especie de paces.
- ¡Estais juntos de nuevo! - gritó Eleanor y nos abrazó. Yo la aparté.
- No, Els, no. No estamos juntos. Solo hemos decidimos intentar llevarnos bien.
- Asi que habéis pasado la noche juntos... En el bosque... A oscuras... Los dos solos... Uno con el otro... Y no estáis juntos. ¿Verdad? - asentimos - ¿Alguien más que lo vea un poco irónico? - dijo Louis.
- Ay BooBear, no creo que lo entiendas, aún te falta por crecer - dijo Harry acariciando el pelo de él - ¿Qué hay de desayunar?
Yo seguía ahí quieta, sin decir nada. Harry me sonrió y con la mirada me dijo que me acercase a donde estaban todos.
- Oye, ¿y Nidia? - dije, haciendo referencia a esos dos gochos - Qué raro que no estén aquí, comiendo.
- Se han ido - dije Bea - Lidia se lo iba a llevar a un sitio.
- Oh, ¿en serio? ¿Lo va a hacer? - pregunté. Ella asintió. - Jope, que valentía. A mi me daría mucha cosa.
- ¿El qué? - preguntó Liam.
- Mmm, cosas nuestras - dijo Bibi cogiéndole del cuello y dándole un beso en la punta de la nariz.
Jope, que monos. Yo quería algo así. Algo así con alguien en particular.
*NARRA LIDIA*
- Ante todo no te pongas histérico ¿vale? - le dije a Niall guiándole por una calle.
- Me tienes intrigado.
- Sorpresa, sorpresa. - entramos por una puerta y nos metimos en el ascensor que estaba enfrente. Di al piso once.
Cuando se paró salimos y y me dirigí hacia una puerta que tenía una D. Metí la llave en ella y la giré hacia la derecha.
Se abrió la puerta y volví a respirar ese aire que tanto añoraba, que hacía dos meses que no respiraba.
- ¡Mamá!¡Papá! ¡Estoy aquí!
- No me habías dicho que íbamos a ver a tus padres, me hubiese vestido mejor - me dijo Niall susurrando, pero rápidamente se despegó de mi oreja.
- Ay, Dios, Lidia - mi madre vino hacia mí y me abrazó, la seguía mi padre- ya creía que no te ibas a pasar por aquí.
- Hola papis. ¿Qué tal?
- Nosotros muy bien - dijo mi madre - Pero no tanto como tú - miró a Niall - Bueno, ¿nos presentas?
- Eh claro. Niall, mi madre Carmen, - la dio dos besos - y mi padre Luis - le saludó dándole la mano.
- Es un placer poder estar aquí - dijo mi rubio amablemente en español.
- Ay que majete, Lidia. Que educado. Me gusta. - le sonrió - Es precavido ¿No?
- Ains mamá, siempre con lo tuyo.
- Me preocupo por mi hija, solo eso. Pero bueno, da igual. ¿Habéis desayunado? - negamos con la cabeza - Pues ahora os preparo algo. ¡Ay! Pero antes tengo que enseñarte la habitación de Lidia, Niall. Estás por todas partes. Es que ella antes de ir a Londres estaba enchochada contigo y con tus amigos de la banda. Decía que se iba a casar con todos, y que cuando os conociese iba a tener un contrato de matrimonio y cuando se lo firmaseis creyeseis que era solo un autógrafo, pero no.
- Mamá...
- Bueno, y una vez me dijo que tenía pensado que si os encontraba, que la dejaseis embarazada, y así os sentiríais obligados a casaros con ella.
- Bueno, mamá, basta. Ve a hacer el desayuno, que yo le enseño la casa.
Cogí a Niall y tiré de el por el pasillo. Él se reía y yo estaba roja de vergüenza.
- Me encanta tu madre, es una crack - me dijo.
- Me abochorna...
- Me cae bien.
Pasamos por el cuarto de estar y me encontré a una figura tirada sobre el sofá que teníamos allí.
Solté a Niall y me tiré encima de mi hermano.
- ¡Luispitrón! - le dije gritando.
- Joder, Lidia, no me despiertes así... ¡Lidia! ¿Qué haces aquí?
- Estoy de paso por España, acompañando a Niall y a los demás.
- Espera, ¿Niall? ¡Ah, sí! El del grupo que te encantaba - mi hermano se incorporó del sofá y saludó a Niall.
- Bueno, nosotros vamos a mi cuarto, sigue durmiendo - le dije mientras continuamos andando por el pasillo.
Llegamos a una puesta cerrada, que así era como estaría casi todo el tiempo seguramente. La abrí y empujé a Niall dentro que al entrar empezó a sonreír.
- Dios, sí que estabas obsesionada.
- Y lo sigo estando. - dije.
Empezó a observar cada rincón de la habitación. En las paredes había posters suyos, en la estantería un libro sobre ellos, su Cd, fotos suyas, más posters... Etc.
- Guau, ¿Sabes que nunca había estado en el cuarto de una Directioner?
- Pues me alegró de ser la primera - Vale, había sonado mal, pero él no se percató.
Se tumbó en la cama y miró al techo.
- ¡Ey, yo también tenía un póster de Abbey Road puesto en el techo! - me dijo señalando a la vez que yo me tumbaba a su lado. - Joe, y tienes estrellitas de las que brillan en la oscuridad. Mi sueño siempre fue tenerlas.
- Pues para conseguir que me dejaran ponerlas... Uf, Dios y alma me costó.
- Lidia, significa mucho para mí que me hayas presentado a tu familia. Me hace saber que lo nuestro va bien.
- Hombre, yo creo que ellos debían conocer al chico al que quiero más que a nada en el mundo.
Él acercó su cara a la mía y me dio un beso en la mejilla, que rápidamente pasó a mi boca. Cuando el beso se hacía más intenso, me puse encima de él, con mis piernas al rededor de su cuerpo, y sus manos al final de mi espalda.
Cuantas veces había soñado tener a Niall así, besándome. Ahora se hacía realidad, y era lo mejor de mundo.
De repente, ambos notamos que queríamos estar más unidos, que necesitábamos más. Estaba segura de ello. Empecé a meter las manos por debajo de su camiseta, acariciando su abdomen, y él me apretó más a su cuerpo.
- Oh, Luis, ¿te acuerdas de cuando éramos así? - dijo mi madre, asomada por la puerta. Me separé rápidamente de Niall, que estaba super rojo.
- Hola mamá.
- Hola chicos - respondió con una sonrisa - Ya está el desayuno. Os he hecho tortitas.
- Gracias.
Cogí a Niall de la mano y nos miramos, nos empezamos a reír Y fuimos a la cocina. Vaya cortarollos mi madre, aunque en el fondo lo agradecía, porque ¿qué hubiera pasado si no hubiera parecido? No era plan de hacerlo en mi casa con mis padres ahí. Como que no.
Desayunamos todo lo que nos había preparado mi madre. Estaba super bueno, cocinaba super bien.
Ella empezó a hacer preguntas del tipo de: 'vamos a avergonzar a mi hija'.
Gracias mamá, me se de una que se va a quedar sin nietos.
Al rato llegó Carmen a casa, mi hermana mayor, que mi padre la había avisado de que estaba aquí y la había dicho que viniese.
Mi hermana saludó a Niall con mucho entusiasmo, pues, de las veces que había hablado en casa de los de One Directon, mi hermana había cogido un poquillo la vena directioner, a pesar de sus veintidós años.
Mi padre se llevó a Niall al salón, y yo me quedé con mi madre en la cocina.
- Me cae bien, Lidia. Tiene pinta de buen chico.
- Es un buen chico.
- ¿Sabes? Al principio, cuando em enseñabas fotos, no me parecía guapo, pero ahora que lo veo está muy bien eh.
- Mamá, por favor, que es mi novio.
- No te pienses mal hija. Que yo no tengo intenciones con él.
- Eso espero mamá, porque no solo me quitarías el novio sino que engañarías a papá.
- Así que crees que podría ser posible quitarte el novio, ¿no?
- Mmm, mamá, dejemos este tema por favor.
- Claro - dijo ella entre risas.
Fuimos al salón, dónde mi padre y mi hermano hablaban con Niall sobre no se qué de un ruso. Los tres se reían.
- Bueno, y cuéntame Niall. ¿Cómo os conocisteis?
El me miró y me sonrió. Y empezó a contar la historia, sobre la fiesta, hasta donde estábamos hoy. Obviamente evitó detalles como el de la menstruación, lo de que nuestro primer beso fue en la ducha, lo de que habíamos dormido juntos varias veces, cosas así que podrían transformar la situación en algo incómodo.
Mi madre escuchaba como si le fuese la vida en ello, super atenta. Era muy gracioso.
Estuvimos hablando, unas dos horas o por ahí que a mi me parecieron minutos, hasta que mi madre dijo que iba a preparar la comida.
Cogí de la mano a Niall.
- ¿Quieres ver algo super guay?
- ¿Cuánto de guay? ¿Guay como montar en moto o como adiestrar una jirafa? - dijo riendo.
- Si duda más que ir en moto pero mucho menos que lo de la jirafa.
Me levanté y les dije a mis padres que ahora volvería.
Salimos por la puerta de casa y le llevé hacia las escaleras.
Subimos un tramo, que daba a la azotea, que se supone que debería estar cerrada, pero yo, después de muchos intentos, hallé la forma para abrir la puerta con un clip, una horquilla, y mucho esmero.
Me arrodillé ante la cerradura y conseguí abrir aquella puerta. Niall mirada asombrado.
- Oye, esto es preocupante. Podrías abrir todas las puertas del mundo así.
- Mmm, podré colarme en tu casa sin que lo supieras - le di un beso corto y tiré de él hacia aquella azotea.- Pues aquí estamos.
Estábamos los dos de pie en aquella especie de ático descubierto. Estábamos muy altos. Si se contase los pisos desde el suelo, incluyendo el garaje, estaríamos en el piso 16. Era increíble, se veía todo Madrid.
- Jope, ahora entiendo por qué le cogiste tanto cariño a las azoteas y a los paisajes.
- ¿A qué sí? Es que es increíble, es super bonito.
- Me gusta Madrid. - dijo.
- A mí me gustas tú.
Me sonrió y me abrazó por la espalda, dándome un beso en la mejilla.
- ¿Lidia?
- Ajá...
- ¿Puedo preguntarte algo?
- Obvio.
- ¿Tú eres... - sabía por dónde iba - ...virgen? - suspiré, mirándole, haciendo que los ojos se me irritaran, aunque lo que quería era reirme.
- Niall... En realidad... Tengo una hija...Se llama Alicia... Tiene un año y seis meses... - dije super seria, pero en plan a tope, que era mazo creíble. Niall me miró. Él también estaba serio.
- ¿Por qué no me lo habías dicho?
- ¿Decirte qué? ¿Que eres super inocente? - me empecé a reir, pero mucho. Y él solo se cruzó de brazos. - Anda, no te enfades, que era una broma. - él no me miraba - Sí, soy pura, pura purísima.
Él seguía de brazos cruzados y se alejó de mí. Yo fui tras él pegué un salto de forma que me quedé colgada a él como un mono por su espalda.
Me agarró de los muslos y se echó hacia delante, de forma que casi me caigo. Bueno, casi no, acabé en el suelo tirada con él encima.
- Sabes que casi muero, ¿no?
- Uf, exagerada.
- ¿Qué hubiese pasado si me rompo la cabeza y me muero y me voy al purgatorio y después al infierno? Porque está claro que al cielo no voy a ir.
- Pues me suicidaría para estar contigo de nuevo.
- No sería posible, porque tú eres super bueno e irías al cielo. Yo que soy un espécimen raro del universo, iría con mi amigo Satanás.
- Pues me haría malo, y luego me suicido. Y ya está.
- Eso sería hacer trampas, así que no vale.
- Tu lo que quieres es que no esté contigo, ¿no?
- Me da que me has pillado. - tiré del cuello de su polo y le atraje hacia mí para besarle, pero entonces sonó mi teléfono. Miré la pantalla - Dios, mi madre siempre en el mejor momento - ironicé mientras Niall se reía.
Bajamos a mi casa para comer. Mi madre había hecho pasta a la carbonara, justo mi favorita. A lo mejor me estaba recompensando por haberme cortado el rollo antes, quién sabe.
Tuvimos una de esas comidas que se alargan y alargan, hasta durar una hora y media, o dos horas, hablando de cualquier tontería que se le pasaba a uno por la cabeza. Entre mi familia, que estaba pirada, y Niall que también tenía su locura y su risa contagiosa, eso parecía una reunión de locos interminable.
Cuando me percaté de la hora, que eran las cinco y media, (si, hijos, sí, las cinco y media, así somos los españoles) avisé a Niall de que nos teníamos que ir, ya que los chicos tenían que estar en el edificio de Antena 3 a las seis y media.
Nos despedimos de todos, entre abrazos, besos, palmaditas en la espalda y algún que otro 'Usad protección'.
Y nos fuimos hacia el hotel.
Llegamos y los chicos nos estaban esperando. Subí a mi habitación, me cambié y me reuní con todos, que estaban en la recepción.
Un coche, conducido por Paul, llevó a los chicos al lugar, y otro nos llevó a nosotras. Allí nos reencontraríamos con mis amigas españolas y sus respectivos novios.
Llegamos y las vi, me lancé a saludarlas. Iban super monas, lo típico, con sus vestiditos apretados, palabra de honor, taconazos, pelos planchado, etc. Y sus novios con camisa, traje, etc.
Los chicos se fueron a hacer algunos ensayos para el programa, mientras los demás nos quedamos en el backstage, viendo todo por una pantalla.
El programa comenzó, y como siempre, nos hicieron reír mil y una veces.
Casi a las once de la noche, los chicos aparecieron por la puerta. Fui a abrazarlos.
- Pobre Pablo Motos - dijo Cris - le habéis vuelto loco.
- En el fondo nos ama - dijo Louis.
- Bueno, ahora fiesta, ¿No? - dijo María.
- Obvio - respondió Zayn. - Pero nosotros antes tenemos que ir a saludar a las fans.
Nos despedimos y decidimos reunirnos en la discoteca. Nerea, Javi, Gabi, Maxi, María, Mica, Bea y Cris fueron directamente al lugar, mientras que Eleanor, Bibi, Megan y yo fuimos con la estilista de los chicos que tenía nuestros vestidos, que como siempre eran preciosos. El mío era negro, cómo no, de palabra de honor, muy ajustado y muy corto. Me puse unos tacones a juego y me dejé el pelo suelto.
Cuando ya estábamos preparadas, un coche nos llevó al local. Mientras Megan me fue contando todo lo de Harry. Me alegraba que por fin llegasen a un acuerdo.
Entramos en la discoteca, que estaba super animada, con algún que otro tipo disfrazado, y allí nos encontramos con mis amigas. Estuvimos bailando, bebiendo alguna que otra cosa, haciendo el mongolo, hasta que noté unas manos en mi cintura.
- Vas especialmente guapa hoy.
- Gracias, Nialler. Tu tampoco te quedas corto - le di un beso largo, de estos con lengua, de los que molan.
- Ey, iros a un hotel - nos dijo Louis, agarrando a Eleanor.
Nos reímos y empezamos bailar todos. Era muy gracioso ver cómo se movían los chicos, sobretodo cuando pusieron una versión remix de What Makes You Beatiful y Louis hacia su paso de 'Stop the taffic, and let them through' y el intento de Niall de bailar.
Sí, definitivamente era muy gracioso.
De repente pusieron una canción lenta, y Niall y yo, como si nos leyésemos la mente, nos juntamos. Él me cogió de la cintura y yo le agarré del cuello, apoyando mi cabeza en su pecho.
Nos movíamos al son de la música, perfectamente los dos juntos, como si hubiésemos nacido para esto.
Levanté la cabeza y le besé. No quería que ese momento acabase.
Miré a un lado, y vi a Maria con Mica dándole al tema, al otro estaban Nerea con Javi y Gabri con Maxi bailando igual que nosotros, cerca estaban Bea y Cris ligando con dos chicos bastante guapos, Louis bailaba con Eleanor, Liam y Bibi igual, Megan estaba en la barra, Harry y Zayn sentados en una mesa y...
No.
No era posible.
De todas las discotecas de Madrid tenía que estar en esta.
No.
Él no podía estar aquí.
- Vale, a ver, ¿tenemos todo? - dijo María.
- Sí, nueve pistolas de agua, tres barreños con globos de agua y la salsa de tomate. - contesté.
- Oye, ¿no creéis que se van a enfadar cuando les hagamos la emboscada? - dijo Eleanor.
- Oh, Els, tu tan inocente como siempre. - comentó Meg - Se lo merecen, o al menos Harry. ¡Ah! Y recuerda que Louis fue el que te llenó la cara de ketchup.
- Mmm... Tienes razón. Empecemos.
Estábamos en el jardín, detrás de unos arbustos, cerca de la cancha donde jugaban los chicos. María había sido la que había organizado todo este follón. A ver como reaccionaban.
Estábamos esperando el momento perfecto para atacar. Todas teníamos una sonrisa en la cara. Sería muy divertido el molestarles.
Me reía simplemente pensando en Niall cubierto de salsa de tomate.
De repente vimos como todos los chicos se sentaban en el suelo de la cancha, algunos tumbándose y otros solo sentándose.
Entonces lo vimos, era el momento perfecto. Nos miramos, y con esa telepatía que solo tenemos las chicas para estos casos, agarramos las pistolas y nos lanzamos a por ellos.
Empezamos a mojarles con el agua de aquellas inofensivas armas, y rápidamente se incorporaron mirándose el cuerpo empapado.
Todas nos reíamos de ellos, pues estaban muy confusos. Miré a Niall y puse cara triste pero en plan sarcástica: 'Oh, le he mojado su camiseta favorita, la de Free Hugs'.
Él me fulminó con la mirada.
Antes de que pudiesen hacer nada huimos corriendo hacia donde estaban los arbustos y unas agarramos los barreños con los globos y otras cogieron la salsa de tomate.
Los chicos estaban cerca nuestro, buscándonos. Echamos a correr y nos adentramos en el bosque.
Que divertido era aquello, me sentía como una niña pequeña.
- Shh... - susurró Nere. Estábamos escondidas detrás de una caseta que sería del jardinero o algo así. Oímos unas voces.
- ¿Quién creéis que ha tenido la idea? - preguntó Javier.
- Uf, no sé, las mujeres son mazo de crueles, tío. Incluso a la más inofensiva se le puede pasar la peor idea por la cabeza. - dijo Louis.
- Pues yo voto porque ha sido Lidia. - oí la voz de Niall. - Se le va la cabeza, en serio, cada dos por tres. - Yo no podía aguantar la risa. - Pero es lo que la hace única.
Todas las chicas me miraron mientras yo me ponía roja y ellas habrían la boca en silencio como si hiciesen un 'Ohhhhhhhh'.
- Yo creo que ha sido María - djo Mica - no sabéis cómo es ella. Si viviese en Italia apuesto lo que fuese a que formaría parte de la mafia.
- Ha sido Megan - cortó Harry - Esta claro. Que cree que me lié con la tipa esa y ahora va de 'venganza contra Harry' - miré a Megan y vi que cerraba los puños y que tensaba las facciones de la cara - Es que macho, me está volviendo loco. Yo ya no sé que hacer. Está paranoica. Me da miedo, os lo juro. Es que veo que un día de estos me mata o algo así. No sabéis cómo se puso cuando intenté hablar con ella por primera vez. - Megan estaba que echaba chispas. Ay del que se cruzase en su camino en ese momento.
'No Megan, no lo hagas. Nos van a descubrir' pensé. pero ya era demasiado tarde.
- Paranoica tu puta madre - dijo bordemente asomándose por la caseta. - ¿Pero de qué vas? Que te crees Dios cuando todo el mundo te ve como un putón.
- Megan, cállate por favor. - le dijo Zayn.
- Ah, ¿que ahora tú le defiendes cuando ha sido SU culpa? Pues de putas que vamos. - las demás nos acercamos a donde estaban.
Miré a Niall.
'Dios, otra pelea no por favor' le dije telepáticamente, o al menos esa era mi intención.
- A ver, Megan, que Harry no la besó, que fue ella.
- ¿Y por qué debería creerte? Seguro que Harry os ha estado convenciendo para que neguéis lo que hizo.
- ¿Pero qué dices? - replicó Harry - Estás loca, ¡loca! ¡Joder. que no he hecho nada!
- Vamos a descansar un poco anda - cortó Cris tirando de Megan y empezando a andar hacia la casa.
Y ahí acabo otra discusión más. Ojalá fuese la última. Qué ilusa.
- Liam, por favor, se supone que tú eres como nuestro papá, para esto - le dije.
- ¿Meterme entre el gran orgullo de Harry y el de Megan? ¿Alguna otra forma de morir, por favor? - reí levemente.
- Es que no aguanto más, estoy harta de que discutan, en serio. Con lo bien que estaban juntos...
Entramos en la casa y nos sentamos en el salón. Ya estaba empezando a oscurecer. Nos habíamos demorado demasiado a lo largo de la tarde, pero al final ni usamos los globos ni la salsa de tomate. Que pena desperdiciar la comida así...
En este tiempo de espera decidimos ver una película. Después de mucho votar y votar, elegimos ver Notting Hill. Que guay era esa película, me encantaba Hugh Grant. Todos estábamos tranquilos, relajados disfrutando de la presencia, riendo con la película, etc. Pero sabíamos que había una cierta tensión en el aire. Megan - Harry, Harry - Megan.
Vaya dos. Les daría un sopapo y les quitaría la tontería de una vez.
Volví a centrarme en la película, aunque era un poco difícil, pues estaba sentada entre las piernas de Niall mientras él me abrazaba y a la vez, de cuando en cuando, se dedicaba a darme pequeños mordiscos en el cuello que a mí me hacían cosquillas, y como entenderéis, eso no hace que una se centre mucho.
- "¿Sabes lo que dicen de los hombres con pie grande?... Ya sabes, pie grande... Zapato grande". - dije susurrando. Me hacía mucha gracia esa frase de la película, nunca se me olvidaba.
- Yo tengo los pies grandes... - me dijo Niall en la oreja.
- Ay, Dios - dije entre susurros - no lo quiero saber Niall. Por favor, este tema no. - él se empezó a reír, por lo que Gabri, que estaba al lado nuestro, le fulminó con la mirada, pues no la dejaba escuchar. Niall y yo sonreímos ante esto.
Acabó la película y ya eran las nueve y media, por lo que empezamos a preparar la barbacoa. Maxi, con ayuda de Javi y Mica, empezó a sacar mucha carne de su infinita nevera. Jope que envidia me daba.
Y salimos al jardín a preparar todo.
Todos los chicos decidieron que preparar la barbacoa era cosa de 'machos' por lo que no nos dejaron a las chicas participar.
'Bueno, mejor, así no tenemos que hacer nada' pensé.
Cuando hubieron acabado de hacer la comida (madre mía que pinta tenía) nos cogimos cada uno un plato con carne y nos sentamos en el césped Allí empezamos a hablar todos, a contar cosas, a pasar buenos momentos. Aunque Megan y Harry no se hablaban, es más, ni se miraban, pero a pesar de esto lo estábamos pasando bien.
- Ostris, ostris, ostris - dijo María - ¡Casi se nos olvida chicas! - miró a las demás - ¡El juego!
- ¡Es verdad! - dijo Nere.
- ¿Está en tu cuarto Mer? - dijo Cris. María asintió y se levantó y se fue hacia su habitación, seguramente a coger el juego ese.
- ¿Qué juego?- pregunté.
- Nuestro juego, Lidia - aclaró Gabri.
- ¿Vuestro juego? - preguntó Louis.
- No me entero - dijo Bibi.
- ¡Ay Dios, nuestro juego! - los demás nos miraban con cara rara, no entendían nada. María vino con una gran caja.
- Nuestro juego, - explicó Bea - es uno al que jugábamos cuando nos aburríamos. Consiste en tener un tablero de Twister y la reglas son que si te caes, bebes un chupito, si te sale mano a verde, chupito de nuevo, si te sale el mismo color dos veces seguidas, chupito, si te sale la misma parte del cuerpo dos veces seguidas, chupito, y si estás tocando con tu codo derecho a alguien...
- Chupito - dijimos todos a coro.
- Vale, veo que lo habéis entendido.
- Vamos, que básicamente se trata de beber y beber, ¿no? - preguntó Javi.
- Sí, básicamente.
- Ains, yo quiero jugar - dijo entusiasmada Eleanor.
- Alcohólicos anónimos... - la susurré y ella rió.
- Oye, pero hay un problema. Somos diecisiete, y como que no hay mucho sitio para tantos - dijo Niall.
- Para eso he traído dos tableros en vez de uno - explicó María.
- Maximiliano - dijo Gabri para fastidiar a su novio - ¿qué nos puedes ofrecer de esos manjares más conocidos como bebidas alcohólicas, colibrí mío? - sonrió, le encantaba vacilarle.
- Mmm voy a ver, golondrinita mía - todos nos empezamos a reír. Que raro sonaban esos motes, sobretodo en inglés.
Al rato vino Maxi con más de tres botellas de Vodka y dos de Whisky. Pensaba que era una sobrada pero bueno.
Empezamos a jugar, y era muy divertido porque al principio todos estaban como perdidos, y fallaban casi siempre, por lo que les tocaba beber a menudo. En un momento, Niall se hacía cargo del cartón este con la flechita que gira indicándote donde poner la mano, y en este periodo de tiempo, tuve que beberme siete chupitos ya que él hacía trampas en mi turno y trucaba el cartón.
'Anda que novio más majo tengo'.
Como venganza, en una partida en la que le tocó estar debajo mío, rocé mi mano con su codo derecho, y tuvo que beber, y después le di un beso, empujándole hacia abajo, de forma que no aguantase la presión y se cayese sobre el tablero. Y de nuevo a beber. Me empecé a reír.
Cuando todos ya llevábamos una cantidad considerable de alcohol el la sangre, entramos de nuevo en la casa.
*NARRA NIALL*
- Voy al baño - dije cuando pasamos al salón. Todos asintieron y subí las escaleras.
A ver, vamos a intentar no perdernos. Vaya casa más grande tenía Max. Me crucé con una señora mayor, de unos cincuenta años, supuse que no era la madre del chico pues nos había dicho que sus padres estaban de viaje. Así que deduje que era Marga. La saludé en español y la pregunté por el baño. Me indicó que era la tercera puerta de la izquierda y hacia ahí me dirigí. Cuando salí del aseo, me encontré a María en el pasillo.
- Hola rubio - me saludó.
- Hola rubia.
- Hostias, es verdad, casi de me olvida que yo también lo era. - me reí.
- Has bebido mucho ¿no?
- Sa Se Si So Suputamadre.
- ¿Qué?
- Mec.
- Mmm, me he perdido - ¿qué me estaba diciendo?
- Yo también - me reí. Era muy graciosa borracha - Ah sí, Niall, Niall de mi alma, salgamos un momento al balcón de mi habitación. - me agarró del brazo y tiró.
- Me das miedo María.
- Tranquilo, que no te voy a violar, ya tengo a Mica.
- Emm, vale - me volví a reír, a saber que tenía esta en la mente.
Salimos al balcón de su terraza como dijo, desde dónde se podía ver todo el jardín de la casa y el bosque, y cogió un cigarrillo y lo encendió. Me ofreció uno pero yo negué con la cabeza y ella se encogió de hombros.
- Nialler, ante todo debes saber que esto no es porque seas tú, sino que se lo hago a todos los que salen con Lidia - ay Dios, a ver que me decía - Y que esto va a ser la típica charla que un padre tiene con el novio de su hija, pero que no tendrás esa charla porque los padres de Lidia son raros de narices, están pirado como ella, son super guays. - asentí - Entonces yo en estos casos asumo el papel de padre y me ocupo de esta conversación, pues Lidia, aunque sea una bestia parda - sonreí, sí, bestia parda era la forma perfecta de definirla - pues es como una mariposilla por dentro. Así que a las mariposillas hay que cuidarlas, ¿vale, neng? - asentí de nuevo. ¿Qué narices era Neng? - Poco hablador eres tú eh.
- Ya bueno, depende de cómo se me pille.
- Bueno, let's go. - dijo - y empezó a tararear la canción de Live While We're Young. Yo me reía. - Ey, que esa me la sé eh, que creíais que no me sabía ninguna. Ay, espera, que me estoy yendo del tema. A ver, ¿por dónde iba?
- Oye, ¿no estarán preocupándose por nuestra tardanza?
- Que va, le dije a Lidia que tendría la charla contigo, así que no problemo tonqui.
- Ah vale.
- ¡Ah! Ya me acuerdo. Mira, yo ya hablé con el ex-ex-novio de Lidia, y aunque no me gustó mucho pues luego acabó siendo un buen chico que cortaron simplemente porque se apagó la llama del amor, nada más. Por lo que no tuve que ocuparme de él, ni matarle. - Vale, Mica tenía razón con lo de la mafia - Pero el Pablo ese... ¿Te ha hablado de él?
- Sí, alguna que otra vez le ha maldecido.
- Pues sí, el gilipollas ese no me cayó bien desde el principio, y ya avisé a Lidia, de que era un soplapollas de aquí a China, pero cuando Lidia está en el estado de 'estoy enamorada' ni Dios hace que entre en razón. Por lo que yo puse mi punto de mira sobre Pablo, y en efecto, resultó ser un cabrón hijo de su madre. Así que me ocupé de él. - sonrió maliciosamente - ¡Pero aún así, el muy cojonudo, la vuelve a llamar cuando estaba en Londres! ¿Es que no le bastó lo que le hice?
- ¿Qué le hiciste?
- Lo siento, ese tema está censurado. - me reí - Bueno, ¿a dónde quiero llegar? Pues mira, allá vamos, puede que seáis famosos, puede que tengáis mucho dinero,muchas fans o algo así, pero antes de eso, tú eres el novio de una de mis mejores amigas, por lo que mi forma de juzgarte no dependerá de tu fama sino de cómo trates a Lidia. Más o menos entiendes, ¿no?
- Sí, y la verdad es que agradezco que sea así. Mucha gente solo me trata por ser 'Niall Horan, el chico de One Dircetion' no por 'Niall Horan, un chico normal de 19 años'.
- Mmm me gusta esa contestación. Y bueno, que me has caído muy bien, en serio, eres muy majete, pero debes saber, que si le haces algo a Lidia, seré yo la que te vaya buscando por todo el mundo para arrancarte el corazón y colgarlo de la punta de una bandera - me cago en la leche, que grima.
- Vale, me prevendré de eso, pero en mi vida me permitiría hacerla daño.
- Muy bien Forrest. ¿Forrest? ¿Forrest Gump? - Y llegados a este punto de la conversación dime. ¿Qué intenciones tienes con Lidia?
Pues diría que estar con ella todos los días de mi vida, pero quién sabe lo que pasará en el futuro, nadie lo puede predecir, así que por ahora tiendo a disfrutar cada día que pasó con ella.
- Jope tío, eres como un poeta.
- Gracias, me siento halagado - dije sonriendo. María me caía bien, era de estas tías que te podrían defender siempre.
- Bueno, ya olvidemos la charla esta incómoda, que te estoy haciendo pasar un rato un tanto raro.
- Bueno, nada que no sea efectos del alcohol.
- Cierto cierto.
- Mmm María, ¿te he contado cómo conocí a Robert Zimmerman, alias Bob Dylan? - se le abrieron los ojos como platos.
- ¡No jodas, que le has conc...
Un grito proveniente del salón nos interrumpió y bajamos rápidamente allí, donde estaban todos los demás.
- Niall... Niall... ¡Despierta! - grité zarandeándole.
- Mmm ¿y lo de despertarme suavemente, con un beso, una caricia en la cara, etc?
- Niall, mi amor, levántate - le di un beso y le acaricie la mejilla - ¿Contento?
- No del todo - se volvió hacia mí y me besó de nuevo. De verdad que este chico me iba a volver loca un día de estos.
- Vale, vale, paramos con los besos que si no pierdo la noción del tiempo. - me levanté de la cama y fui hacia el armario a por ropa - ¿Sabes que día es hoy?
- Mmm, ¿tú cumpleaños? - sonrió.
- No, so lelo. ¡Hoy voy a ver a mis amigas!
- Uhh Party Hard.
- Oye, no me vaciles eeh. - me crucé de brazos y puse cara de enfadada.
- Que era broma.
- Ya lo sé - sonreí. Cogí la ropa que me iba a poner hoy y me dirigí hacia el baño.
- Pues cambiarte aquí eh, que por mi no hay problema - dijo desde la cama.
- Ya claro, estás tú. Me da vergüenza.
- ¿Pero qué vergüenza? ¡Si no pasa nada!
- Niall, es que simplemente me da cosa.
- Bueno, pues tú te cambias y yo no miró.
- Claro, y va a pasar lo típico de las historias que cuando me estoy cambiando tú giras un poco la cabeza, vienes hacia mí y yo de repente noto unas manos en la cintura justo cuando casualmente estoy en ropa interior, ¿no?
- Mmm, vale. Eres demasiado lista.
- Pues eso, que me cambio en el baño.
- ¿Sabes qué? Siento cómo si tu llevases los pantalones en la reacción - me reí desde el baño.
- ¿Y eso es un problema?
- Bueno, es como si perdiese mi machonibilidad.
- Hombre, si nos ponemos a pensar fuiste tú el que tenía miedo de subir a un árbol y el primero que gritó en The London Dungeon, así que ya me dirás... - me reí por lo bajo.
- Yo no tenía miedo. Fueron espasmos contradictorios.
- Ya claro, pero que aquí sigo mandando yo. La mujeres dominaremos el mundo, Niall.
- Claro que sí, Señora Horan. - salí del baño rápidamente ya vestida.
- ¿¡Señora Horan!? - solté una carcajada - Ay Niall, para ser la señora Horan primero tienes que darme un anillo que me enloquezca y entonces ya me lo pensaré. - él, con el ceño fruncido, me cogió de la cintura y me tiró sobre la cama.
- ¿Me estás enviando indirectas para que te proponga matrimonio?
- No tienes por qué ser sólo de matrimonio. Puede ser no sé, un anillo de regaliz o algo así, en plan guay.
- Eres una gocha, lo sabes ¿no?
- Hablo aquí, el señor Nando's.
- Es una causa justificada.
- Ya, ya....
Bajamos hasta la recepción, donde nos esperaban los demás con todo ya preparado. La puerta principal estaba petada de fans, que no sé como se habían enterado de que estábamos aquí, en este hotel. Jope, yo no llegaba a tanto nivel en mi época de directioner obsesionada.
Asi que salimos por la puerta de atrás.
Nos dividimos en dos coches. En el primero íbamos Louis, Eleanor, Megan, Niall y yo, que le indicaba el camino.
Detrás nuestro iría otro coche con los demás.
- Vale, a ver, repaso, - les dije mientras íbamos por la autopista - la chica del pelo negro rizado es...
- Gabri - respondió Eleanor. - que estará con su novio Max que conoce a un poco a Zayn.
- Exacto, y también estarán una chica castaña de piel morenita con el pelo muy largo.
- Nerea - dijo Niall - y su novio se llama... eh... ¡Javier!
- Y habrá dos chicas rubias, una soltera y otra que vendrá con su novio.
- La primera se llama Bea, creo. - respondió Megan.
- Sí, así se llama.
- Y luego la otra es María, y su novio se llama Micaelo,que es italiano, y la familia de María es ahí y se conocieron en un verano puesto que María pasaba las vacaciones ahí y este era su vecino - dijo Louis.
- Muy bien Louis has echo los deberes - le pasé la mano por el pelo y él sacudió la cabeza.- Y luego la chica que falta que es morena es...
- ¡Cristina! - respondió Ele - aunque prefieren que la llamen Cris, a secas.
- Es una pena que solo dos de ellas estén solteras - dijo Niall mirándome.
- Niall, cielo - sonreí exageradamente - ¿tú quieres morir? - él se empezó a reír. Me encantaba cuando me vacilaba, porque yo le acababa vacilando a él de nuevo y era gracioso. - Lou, gira a la derecha y la tercera casa.
Llegamos a la verja que daba paso a la gran casa. Era una de estas mansiones que parecían de películas, totalmente en serio en plan casa de la película de 'Niño Rico'. Pues casi igual. Delante de ella había una rotonda de asfalto y de ella salía un camino para los coches que llevaba hasta la verja, donde estábamos nosotros. A los lados de este camino había unas grandes parcelas de césped que rodeaban la casa. Por detrás de esta estaba la piscina, la barbacoa, la pista de padel, la cancha de baloncesto, el bosque, etc. Sí, de estas cosas que tenemos todos a la salida de casa, lo típico.
Y acorralando tooooooda esa lujosa explanada había un alto muro que la rodeaba.
La verdad es que era una gozada que el padre de Maxi tuviese esa casa, era increíble y casi todos los fines de semana los pasábamos ahí.
Llamé a Gabri diciéndola que ya estábamos aquí, que abriese la verja, y así hizo. Louis condujo por aquel camino.
Llegamos a la rotonda esa que estaba enfrente de la casa.
Vi que la puerta se abría y bajé rápidamente del coche, y empecé a correr hasta lanzarme sobre Cristina y abrazarla, que fue la primera en salir. Después aparecieron Bea, Gabri, Nere y María que se acercaron a mí y nos saludamos con el mismo entusiasmo con el que había saludado a Cris.
- Oh Dios, son ellos. Son ellos. - dijo Nere histérica.
- ¡Es verdad! - dijo Bea.
- ¿Qué tal besa?
- ¿Te trata bien?
- ¿Te ha llevado a algún concierto?
- Te has acostado con él?
Me bombardearon a preguntas de todo tipo. No sólo de Niall, sino de todos los demás.
- Oye, ¿por qué no os acercáis a saludarles? Qué están ahí parados esperando a hacer algo.
- Buah tía, que vergüenza, yo no sé cómo reaccionar - dijo Gabri.
- Venga, vamos a conocerles - María me cogió de la mano y me tiró de ella, las demás nos siguieron.
Llegamos a dónde estaban ellos y se fueron saludando uno por uno. Yo estaba conteniendo la risa, no sólo porque Nerea estaba que ni se lo creía, con lágrimas en los ojos y más, si no porque María, a la que no les gustaban mucho, estaba como una niña pequeña en una tienda de caramelos.
De repente vi al novio de Nere, al de María y al de Gabi, que se acercaban. Me fui a abrazarles y se acercaron a conocer a los demás.
Max y Zayn hicieron ese típico saludo de tíos de chocar la mano y juntar los hombros. Siempre me había hecho mucha gracia.
Después de tanto ajetreo, de algún pequeño acoso hacia los chicos, de alguna pregunta indebida hacia Meg, Bibi y Eleanor y después de que Gabri se echase a los pies de Zayn, nos adentramos en la casa. Maxi nos mostró las habitaciones de cada uno. Dormiríamos igual que en el hotel, pues ya les habíamos comentado a las chicas la situación entre Harry y Megan, por lo que habían cambiado el reparto.
- Son muy majas tus amigas - me dijo Niall cuando dejábamos nuestras cosas en ella.
- Ya, las echaba mucho de menos.
- Oye, ¿María era a la que no le gustábamos?
- Sí. Seguro que ahora te tiene en periodo de prueba.
- ¿Periodo de prueba?
- Sí, si. Siempre lo hacía con los chicos que salía. Primero se aseguraba de si eran buenos chicos o no y luego ya, depende de cómo les veía, pues se relajaba más.
- ¿Y si no le caigo bien? - me reí.
- Ni que fuesen mis padres. Pero tú háblala de Xabi Alonso o de Bob Dylan y ya verás como se enamora de ti.
- Va, va, yo la enamoro.
- Tampoco tanto eh.
- Jajaja, tranquila, tranquila.
Salimos de la habitación y fuimos a la cocina, dónde estaban todos los demás.
- Bueno, tendréis hambre ¿no? - dijo Maxi abriendo la nevera. Niall y yo nos miramos nos empezamos a reír. Sí, era un rollo raro entre nosotros.
- Pues sí la verdad, - dijo Harry - ayer en cuanto llegamos nos fuimos directamente al hotel, y esta mañana casi no hemos tomado nada.
- Pues eso se arregla fácilmente - dijo Bea. Se acercó a la nevera también y ella y Max empezaron a sacar de todo tipo de comida. Pizzas, hamburguesas, perritos calientes, pasta, ensaladas, etc. Jope, que hambre.
Estuvimos comiendo todos juntos. Cada vez se iban soltando todos más. Los chicos ya eran como unos más del grupo y nos lo pasábamos genial haciendo tonterías en la mesa.
¿Quién diría que hoy estaría comiendo con mis ídolos, uno de ellos mi novio, mis amigas de la residencia, que cayeron muy bien a todos, con Eleanor, a la que había querido conocer siempre, y a mis mejores amigas y sus respectivos novios, haciendo el imbécil?
Me cago en la leche, esto parecía irreal.
- Ey, ey, mirad. - Louis había cogido una salchicha y le la había colocado verticalmente entre la nariz y la boca, frunciendo los labios, de forma que la sujetaba.
¿Pero qué cojones estaba haciendo? Todos nos empezamos a reír, no solo por la tontería de la salchicha sino porque esta, qe estaba llena de ketchup, se le había caído a Lou por toda la cara, pringándosela.
Eleanor se empezó a reír de él mucho más fuerte que antes, por lo que Louis cogió el bote de Ketchup y empezó a echar aquella salsa por toda la mejilla de la chica.
Y así empezó una bonita lucha de comida en la que todos acabamos pringados.
¿Por qué cada vez que a los chicos les presentaba amigas mías acabábamos haciendo una guerra de comida?
Me estaba empezando a preocupar, esto era sospechoso.
- Dios, cómo te hemos puesto la cocina Max - dijo Bibi mientras se limpiaba un poco de vinagre que Liam le había puesto en el brazo.
- Oh, no pasa nada, Marga lo limpia ahora - contestó este. Marga era la asistenta. Pobre Marga... Le habíamos dejado la cocina hecha un asco.
- Oye, ¿alguno se apunta a un partido de baloncesto? - dijo Micaelo. Todos los chicos asintieron y se fueron con él hacia la cancha.
- Pues parece que nos hemos quedado solas - dijo Cris.
- Oh, momento compresa. - dijo entusiasmada Gabri. Todas las españolas reímos.
- ¿Momento compresa? - preguntó Eleanor.
- Sí, así llamábamos a los momentos que teníamos solo las chicas para hablar sobre chicos, poner verde a las que nos caen mal, cosas así. Y lo de compresa va porque como somos chicas y nosotras tenemos la regla y ellos no, pues eso. - expliqué.
Nos fuimos hacia el bosque, que era donde nos reuníamos siempre que queríamos estar solas. Esa era ya como la casa de Gabri, pues llevaba con Max creo que más de dos años, o incluso tres, y sus padres eran muy amigos entonces la dejaban que pasase casi todos los días ahí. Por lo que a su vez, aquella casa, era como el segundo hogar para las demás.
Estábamos sentadas en círculo, con bolsas de patatas y tal en el centro.
*VOY A PONER EL NOMBRE DE CADA UNA DELANTE DE LO QUE DICE PARA NO LIARSE*
María: Megs and Megs - la había puesto ese apodo. Se habían caído muy bien - ¿qué te pasa con el Styles?
Megan: Que es un cerdo.
Nere: ¡Pero si es super adorable!
Cris: A mi me ha parecido super majo.
Bea: Y muy guapo.
Megan: Ya, hasta que le vez besando a otra.
Ele: Meg, él te ha estado diciendo muchísimas veces que fue ella la que se lanzó, y parece real. Es más, a Louis muchas veces le han intentado besar.
Megan: Ya, le intentaron besar, pero él no besó. Además, es Harry, anda que no habéis pensado que esto iba a pasar.
María: Si te soy sincera, yo lo había pensado.
Megan: Gracias María, tú y tu tacto.
Gabri: Oye, ¿y Amelia? ¿No era amiga vuestra? ¿Por qué no ha venido?
Yo: Uf, no me hables de esa. Tiene una hostia en la cara...
Nere: ¿Qué ha pasado?
Yo: Pues que de repente nos evita, no se mezcla con nosotras, no habla, pasa de todos, tiene un aspecto de culo... Yo no sé de que va.
Bibi: es verdad, está mazo rara. Todo el mundo lo dice.
María: Nunca me cayó bien.
Yo: Ya lo sé María.
Cris: Oye, Bibi, ¿tú que tal con Liam? ¿Eleanor a ti no te preguntamos porque ya sabemos que con Louis todo son flores y maripositas - esta sonrió.
Bibi: Ains... Yo... Genial. - sonrió tontamente - Buah, es que es perfecto, me trata como una princesa es super atento conmigo. Le quiero muchísimo.
Bea: Ya hemos visto como te cuida. Ojalá yo tuviese un novio así de atento. Yo quiero un Liam, jope.
Cris: Yo quiero a Liam Hemsworth.
Gabri: Oh por favor, qué hombre.
Nere: Yo me quedo con Javi.
Cris: Lidia, aún no nos has respondido. ¿Ya ha habido tema con el irlandés?
Bea: Eso, eso, lo importante.
Yo: Eh... pues... no.
Maria: ¿Y a qué esperas? Con lo fresca que tú eres es raro.
Yo: Ah muy bien, me has llamado putilla en toda la cara.
Maria: Pero en plan bien eh.
Yo: Ya claro. Pues no sé, no sé a que espero, no sé si estoy preparada, no sé nada sobre ese tema.
Bibi: Lidia, tú le quieres ¿no?
Yo: Obvio.
Gabri: Pues hazlo.
Lidia: Mmm ya veré.
Eleanor: Oye, ¿que estarán haciendo los chicos en este momento? - gracias Santa Eleanor, me había salvado de seguir hablando de ese tema.
María: Oh Dios, tengo una idea.
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Hola escasos lectoreeeeees! Primero gracias por leer, lo agradezco muchísimo. Y segundo: este capítulo no me gusta mucho, me parece normalillo, sin puntos en plan de intriga. asi que lo siento. Por cierto, Mañana NO SUBIRE. ¿La razón? Porque estoy estresadisima y todo se me amontona, bueno, y por que tengo deatólogo, pero eso es irrelevante jajajaja. El sábado si que habrá e intentaré que sea larguillo.
Gracias pequeños hobbits:):)):)
*NARRA MEGAN*
Vi como juntaban sus bocas y me di la vuelta rápidamente. No quería seguir viendo más.
¿Pero como podía ser tan capullo?
Bueno, y yo tan imbécil por haber cedido ante él tan rápido Dios, ¿por qué tuve que tontear con él en el acuario? Si sabría lo que iba a pasar. Yo solo he sido un pasatiempo. algo con lo que entretenerse, un polvo más.
Me eché a correr, apartando a la gente como pude con los brazos. Tenía un nudo en la garganta, quería salir y apartarme de todo, estar sola, llegar a casa y tirarme sobre la cama, no volver a verle nunca más, odiarle hasta el fin de mis días.
Salí por la puerta principal y me fui andando a la residencia. Menos mal que estaba cerca.
Sabiendo él lo mal que lo pasé con Craig va y me hace más daño aún, porque a Craig le quería a medias y ya está, pero a Harry en apenas dos semanas le he llegado a querer muchísimo, aunque no se lo dijese.
Llegué a mi habitación, puse el pestillo y me tiré sobre la cama, y ahí, por primera vez en la noche, mis lágrimas empezaron a desahogarse.
*NARRA HARRY*
¿Pero que hace esta chica?
Estaba bailando con una fan rubia, guapa y estaba bien, pero nada comparado con Megan. Ella era muchísimo más guapa, tenía más personalidad y tenía un cuerpo que me encantaba.
¿Entonces que hacía bailando pegado a la rubia esta?
Pues no lo sé muy bien, llevaba bastantes copas de más y ahora mismo no sabía lo que hacía.
Ella se pegaba más y más, y yo intentaba alejarme, pero había tanta gente que me bloqueaba el retroceso.
Giré la cabeza buscando a Megan con la mirada, a ver si me podía salvar de aquella encerrona, pero para mi desgracia no la encontré. A ver si la tía esta se cansaba ya de una vez y me dejaba libre.
Volví mi cabeza hacia la chica rubia justo cuando ella se acercaba a mí para besarme.
¿Pero qué coño estaba pasando?
Me costó unos segundos reaccionar y darme cuenta de la situación.
¿Qué hacía con la chica rubia pegada a mi boca?
Oh Dios, Megan. Espero que no lo haya visto. Es que joder, no vuelvo a beber tanto.
Aparté de un empujón a la chica.
- ¿Pero qué haces? - me preguntó ella.
- La pregunta es que qué haces tú. - contesté enfadado.
- Pues besarte, esta claro. Me lo estabas poniendo a huevo.
- Venga ya, pero si yo quiero a Megan.
- ¿Quién es Megan?
'Pues es la chica a la que quiero más en el mundo' pensé.
- ¿No sabes quién es? ¿Y tú te haces llamar Directioner?
- Anda y que te den Harry, todos los tíos igual.
Se dio la vuelta y se fue.
Madre mía...
Empecé a buscar a Megan por todo el local, pero no la encontré.
Cuando nos íbamos a ir, vi que nadie sabía donde estaba, y me empece a preocupar.
La envié un mensaje y al rato me contestó:
"Estoy en la residencia. Quiero estar sola."
Aquella contestación me rayó un poco. ¿Qué la pasaba?
Oh Dios, no habrá visto el beso y habrá sacado conclusiones equivocadas, ¿no?
*NARRA LIDIA*
Aquella mañana me había levantado con un poco de resaca, y me costó Dios y alma estar un poco atenta en clase. Quién me mandó beber...
Menos mal que del 28 al 2 había puente y podría dercansar un poco. Bueno, o eso espero, porque yéndome a España no creo que descanse demasiado.
Me estaba preparando para ir a casa de Liam, donde habíamos quedado todos, menos Zayn que quedaba con Josh por una cosa de trabajo, y menos Megan que decía que no estaba de humor como para salir.
A saber qué la pasaba.
Estaba bajando las escaleras cuando vi que subía Amelia.
- Ey, Am. Hace mucho que no hablamos. ¿Te has olvidado de mí? - yo estaba sonriendo, pero ella seguía con la misma cara apagada y con ojeras que mantenía desde hace bastantes días. Que mal rollo macho, para algo existían los correctores.
- Ah bueno, no. Solo que ya no vamos mucho juntas.
- Ya veo. - silencio incómodo.
- Oye Lidia, mira, tu no te tienes que sentir obligada a hablar conmigo por eso de que fuese la primera que se te acercó aquí, ¿vale? Fuimos amigas pero ahora ya no lo somos, así que para evitar más momentos incómodos, será mejor que nos seamos indiferentes. - ¿Pero qué me estaba contado esta? Vaya hostia tenía en la cara...
- Em, claro.
Siguió subiendo las escaleras y yo me quedé con una cara rara. ¿Pero qué narices le pasaba? ¿Qué había hecho yo?
Llegué a casa de Liam y llamé al timbre.
Me abrió Harry. Cuando me vio suspiró.
- Harry, yo ya sé que no soy esa morena que te besa y tal, pero al menos una sonrisa hubiese bastado.
- No, no, no te lo tomes así. Es que llevo queriendo hablar con ella desde ayer por la noche, pero tiene el móvil apagado.
- Pues ni idea, pero me dijo que se iba a quedar en su cuarto.
- Mmm, me voy a buscarla.
Me dio un abrazo y se fue cerrando la puerta.
Pasé al salón y saludé a todos, después me senté al lado de Niall y les conté a donde se había ido Harry.
*NARRA MEGAN*
¿Qué hora era? Las seis y cuarto.
Me levanté de la cama. Había estado durmiendo toda la mañana.
Me había pasado casi toda la noche maldiciendo a Harry, a la rubia falsa esa y a todas las ilusiones que me había creado. Había llorado como nunca. Hacía tiempo que no lo hacía. Mi cama era un cementerio de lágrimas.
Me fijé en que aún llevaba la ropa de ayer.
Me me desnudé, me duché y me puse otra ropa más cómoda. Y al igual que hacía cada vez que quería estar sola y que estaba sin ganas de nada, salí por la ventana y me fui a aquel escondite que solo yo sabía.
Me senté y me abracé las rodillas.
- ¿Otra vez lo del intento de suicidio?
Levanté la cabeza hacia esa voz que había dicho eso. Era un chico, apoyado en la ventana de en frente, el mismo que la otra vez.
Tenía el pelo negro, un poco largo, a lo guash, con ojos verdes.
'Pero como los de Harry ninguno...' pensé.
Era guapillo, nada del otro mundo. Nada comparado a Harry.
- Oye, no es por ser borde, ¿pero en algún momento te he dicho que me hables?
- Uy, ya te dejo, que veo que no has tenido muy buen día.
Se metió tras la cortina. Joder como estaba el patio. Cada vez había gente más rara.
*NARRA HARRY*
Entré en la residencia y me dirigí a la recepcionista. Necesitaba las llaves del cuarto de Megan, por lo que me hice un poco el chulo delante de la mujer que había detrás del mostrador, poniendo sonrisas, guiñándole un ojo, etc.
Al final, según predije, me dejó las llaves.
Subí las escaleras y fui hacia su puerta, metí la llave y entré en la habitación, pero ella no estaba ahí.
'Me cago en la leche. Si no está aquí, a saber donde puede estar...'
Iba a irme hasta que me percaté de que estaba la ventana abierta. Claro, su escondite. ¿Cómo no lo había pensado antes?
Me asomé y vi que había un pequeño caminito que sobresalía de la pared. Me pegué a ella, y con cuidado me fui desplazando por ella, hasta que llegué a una esquina y la vi, sentada en el suelo, con las piernas agarradas en aquel minúsculo sitio.
Estaba guapa incluso sin poder verla la cara.
- Megan, háblame - dije.
- Harry, vete. No quiero verte. - dijo con la voz rasgada.
- ¿Pero qué he hecho?
- ¿¡Que qué has echo!? - estaba alterada - Pregúntaselo a la rubia plastificada de ayer, pero a mi déjame en paz. - Vale, definitivamente lo había visto.
- Megan, ella se me lanzó, yo no hice nada. Es más, después la empujé para apartarla de mí.
- Ya claro, eso se lo dirás a todas las que te pillan en esa situación.
- Pero....
- ¿Sabes qué? Supe desde el primer momento que me precipité demasiado rápido contigo. Que debería haber pasado de ti. Pero no, tuve que hacerme la débil. Pero me esperaba este momento, sabía que me ibas a hacer daño, porqué nunca cambiarás. Siempre serás ese mujeriego que utiliza a las chicas como pañuelos, sin sentimientos ni remordimientos. Solo pasarlo bien y ya está. Das asco, Harry. Estoy deseando que llegue por fin una chica que te haga cambiar de parecer. ¿Y sabes lo peor? Que por un momento creí que esa chica iba a ser yo. Pero ya veo que estaba equivocada. Y ahora solo quiero que te mueras, que te alejes de mí, que no me vuelvas a hablar, que hagas como si nunca nos hubiésemos conocido. ¿Serás capaz?
- Me parece increíble que después de estos días estando juntos tengas esa impresión sobre mí.
- Esa impresión me la creabas tú. Pero era una farsa. ¡Y no estábamos juntos!
- ¿Entonces si no estábamos juntos, si no éramos nada, por qué te pones así? ¿Eh, a ver? ¿Por qué te importa tanto? ¡Si soy una mierda para ti y desde el primer momento sabías que daba asco, que era un superficial materialista, habérmelo dicho desde el principio, que todo hubiese sido más rápido! Pero como ya te dije una vez y te diría mil y una más, te quiero, ¿vale Megan? Que te quede claro. Y perdón por lo de la chica de ayer, pero como también te he dicho, fue ella, no yo. En mi vida pondría en juego el perderte. - me fulminó con la mirada y no contestó durante un tiempo.
- No me vuelvas a hablar, Harry - me dijo finalmente. Después se agarró a una tubería del edificio que estaba puesta verticalmente y empezó a bajar ágilmente por ella.
- ¡MEGAN! - grité pero ella ya había echado a correr.
Mierda, mierda, mierda. ¿Por qué nos habíamos dicho todo eso? ¡Joder!
- ¿¡Pero qué miras!? - le dije a un chico asomado a la ventana que se metió de nuevo hacia dentro.
*NARRA LIDIA*
Estaba en casa de Niall ayudándole a hacer la maleta. Yo ya había llevado las mías a su casa pues en unas horas partíamos hacia el aeropuerto. Dios, por fin vería a mis amigas.
- Oye, ¿al final en qué ha quedado la cosa Marry? - me dijo Niall.
- Pues ni idea. Toma esta - le pasé una camiseta azul - Harry la ha pedido perdón mil veces pero ella sigue sin escucharle, así que muy bien no es que vaya. Aunque la verdad es que entre ellos nunca creo que vaya a haber algo serio. Ella es muy orgullosa, y él también, así que difícil. Aunque lo que no entiendo es por qué Meg no le cree, si el pobre se está desviviendo por ella.
- ¿Tú me creerías si a mi me besase una chica?
- Claro que sí, a ver, como novia tuya, debo asumir que habrá fans que se ta lanzarán. Pero eso sí - me acerqué a el - si llegas a ser tú el que se lanza - pegué mi boca a su oreja juro que te quedas sin miembro viril. - se separó y me miró.
- Lidia, te aseguro que me das miedo.
- Mejor, así me aseguraré de que no harás nada.
Llegamos al aeropuerto donde estaban los demás. Les saludamos y me fijé en que tanto Megan como Harry estaban separados uno del otro, sin hablar, ambos serios. La tensión se palpaba en el aire.
Genial, menudo viajecito nos iban a dar.
Subimos al avión y nos sentamos de este modo: en una fila iban Harry, Liam y Bibi al lado de la ventana. Detrás estábamos Megan, yo y Niall, y detrás de nosotros Zayn, Lou y Eleanor.
Me pasé casi todo el viaje dormida apoyada sobre el hombro de Niall, y de vez en cuando oyendo algún comentario de Megan a Harry y algún resoplido de este a modo de respuesta.
- Ey, Lidia, que ya hemos llegado - me dijo Niall dándome un toque en el brazo.
- ¿Ya? ¿A España?
- Sí, Lidia, estamos ya aquí.
- Oh Dios. ¡Qué ya estamos aquí chicos! - dije demasiado alto como para que casi todo el avión se quedase mirándome con cara extraña. - Os va a encantar, de verdad, sobre todo a ti - miré a Niall - la comida es maravillosa.
- Eso me han dicho - me sonrió. Empezamos a bajar del avión y a ir a por las maletas.
- Oye, - dijo Liam - ¿tus amigas saben cuando veníamos?
- Que va, que va. Yo las dije que iba a venir un día de estos y que el 30 estaríamos en la casa de Max.
- Jope, yo me había quedado con ganas de conocerlas - dijo Liam.
- ¡Pero si ya tienes novia!
- Pero en plan bien.
- Tranquila Lidia, seguro que Liam no se enrolla con nadie sabiendo que haría daño a otra persona - dijo Megan en modo indirecta hacia Harry.
- ¡Pero que yo no me enrollé! Que fue la chica la que se lanzó. - se defendió.
- Ya, y pretendes que yo me lo crea, como lo de que yo no era una más.
- Mira, yo abandono. Cuando quieras creerme avísame.
- Dios. ¿Queréis parar ya? - dijo Louis serio. Sí, he dicho serio, cosa que nos sobresaltó a todos - Dejadnos a los demás disfrutar ¿No? Que parece que solo me van a quedar las noches para pasarlo bien - abrazó de la cintura a Eleanor y esta le dio una pequeña colleja. Sí, volvía a ser el mismo.
Llegamos al hotel de madrugada y cada pareja se fue a su habitación correspondiente, por otro lado Zayn y Harry compartían cuarto, y Megan, por petición suya, dormía sola. Decidimos que ese día descansaríamos.
Estábamos Niall y yo en una habitación blanca y negra, con una gran cama de matrimonio en el centro, y con un baño gigantesco a la derecha, paralelo a un gran ventanal que nos otorgaba grandes vistas de Madrid. Me era raro pensar que estando en la ciudad donde me crié, donde viví y todo, me tenga que hospedar en un hotel durante mi estancia.
- ¿Qué peli quieres ver? - me dijo el irlandés.
- Mmm no sé. Elige tú.
- ¿Nos hacemos una de High School Musical? - le miré raro - Obviamente era broma. ¿Qué te parece Big Fish?
- Me encanta Big Fish.
- Pues perfecto.
Empezamos a verla en la tele de la habitación. Me encantaba la parte del circo en la que el protagonista se enamoraba de la chica con solo verla.
- Mira Niall, así fue lo nuestro. Tú me viste y caíste rendido a mis pies, y yo te vi e igual.
- Ya claro, olvidemos todo lo de conocernos y tal.
- Bueno, eso es lo de menos. - silencio - Oye Niall, mañana con mis amigas no te asustes si te empiezan a decir cosas de mí o algo así, o si te empiezan a hacer muchas preguntas. ¿Vale?
- Tranquila, a estas alturas no creo que haya nada más que me pueda asustar- dijo riendo.
- ¡Oye! Lo dices como si fuese un bicho raro o algo así.
- No, que va... - dijo sarcástico.
Le pegué un almohadazo en la cara y él me lo devolvió. Cuando fui a darle de nuevo, él me cogió la almohada y sin esperarlo me dio un tierno beso.
Yo se lo devolví dulcemente.
- Si todas las peleas de almohadas acaban así, puedes pegarme todo lo que quieras. - me dijo por lo que yo me reí y de volví a dar y él, esta vez esperándolo, me volvió a besar, haciendo que Madrid, si ya me gustaba muchísimo, me gustase cada vez más.